LA VIDA DE LOS OTROS.

Hola amigos uneystas.
En días recientes he estado un poco paranoide, motivo por el cual mi médico me aumentó la dosis de Zyprexa. He tenido la sensación de estar siendo vigilada por un ente difuso y de estar en la mira de cuanta persona con cara de choro existe. Por ejemplo, cada vez que camino de mi casa las tres cuadras hasta el Príncipe o viceversa, saludo a las dos cámaras visibles y a las demás invisibles que siguen mi marcha, y creo en la posibilidad de que pudieran estar registrando el contenido de mi pensamiento. Igual me pasa con las cámaras del Sambil y de las Trinitarias. Si salgo en bicicleta sospecho de la gente que me mira raro porque creo que están planeando atracarme, por lo que siempre ando mirando hacia atrás con disimulo y utilizando la técnica de la visión periférica ampliada. Cuando camino por la calle ídem y además agudizo el oído para caracterizar los pasos de quienes me siguen y, por supuesto, agarro bien duro la cartera. La cosa es mas angustiante cuando llevo el maletín con la laptop, incluso si la oculto en un morral común y corriente ando atacada de los nervios y creo que alguien que me pudiera estar mirando estaría haciendo el inventario del contenido.
Por recomendaciones de mi psiquiatra y amigos, he hecho un gran esfuerzo por relajarme y por controlar esas ideas de referencia y otras paranoias de lo más desagradables, y me resultó de lo mejor hasta que hace dos semanas en Playa El Agua, Margarita, mientras caminaba de lo mas cool hasta Playa Parguito, saludé con los buenos días a un joven con el que me crucé (acostumbro saludar amablemente a quienes me encuentro en mi camino en una playa, en la montaña, en el desierto y en cualquier lugar a donde llegue) y, sin contestar ni mediar palabra, me agarró el bolso que llevaba en mi mano derecha y empezó el segundo forcejeo más intenso de mi vida (el primero fue hace un tiempo frente a mi casa cuando un estúpido intentó robarme el repro del carro que llevaba en mis manos). A partir de ese momento sufrí una recaída. Busqué un palo bien duro y suficientemente largo capaz de partirle la cabeza a cualquiera y seguí mi camino, palo en mano, visión periférica ampliada, audición de felino y cara de rottweiler arrecho. Por cierto, el estúpido ese no pudo quitarme el bolso…
Después del incidente he vuelto a sospechar de todo (y de todos), y la situación se ha extendido hasta mi ambiente laboral. He llegado hasta el punto de elucubrar acerca de la misión y visión de las cámaras instaladas en nuestra universidad, en la sede del CIEPE, a las cuales por cierto siempre me reporto con un saludo militar y firrr… cada vez que paso frente a ellas. Mi favorita, y a quien más respeto le tengo, es a la que está frente a la oficina de Sazkia y Anairene, la oficina prensa uney, la cual , de paso, sospecho está sometida a un especial videocontrol y cuidado sino también audiocontrol, celularcontrol, internetcontrol y cualquier otro tipo del mismo.
Como ejercicio enriquecedor de mi status paranoide me he puesto a armar el escenario de nuestro sistema de seguridad, muy sui generis por cierto. Así como las cámaras de vigilancia del casco histórico de Barquisimeto tienen su lugar de análisis en la sede de la policía municipal, la gobernación, la disip, similares, afines y conexos, las del CIEPE deben tener también su centro de análisis. Generalmente los mismos se encuentran en organismos de seguridad con personas bien entrenadas (es lo deseable) quienes se encargan de ver, oír, editar y reportar lo captado por los sistemas. Eso de seguridad policial y de inteligencia me da pilo erección y náuseas, pero tratándose de nuestra universidad, imaginarme un sótano oscuro lleno de monitores y computadoras controlados por unos igualmente oscuros personajes, no me cuadra. Tampoco visualizo a un personal de seguridad bien entrenado y con capacidad de respuesta inmediata ante cualquier hecho violento, terrorista, incendio, terremoto, deslave, tsunami, etc., (si no lo de las cámaras no tiene sentido) apostado en alguna oficina de nuestra sede, en la garita de la entrada, en la sede del Florentino con el señor David, en el CKUNEY, en el aula de gimnasia, en el Centro de Prensa, en Alción, Salsipuedes o Colibrí. Nuestro perfil y principios éticos y humanistas me inclinan a pensar que lo de las cámaras es pura paja. De donde si sospecho es de la sede de Guama, y estoy convencida de que hay una bicha con visión 360 de alta resolución, zoom y audio, en la silla turca de la cabeza del poeta Daza. La para mi molesta desproporción céfalo-pedestal me hace pensar que la microcefalia no tiene nada que ver con criterios estéticos sino mas bien con criterios funcionales, o sea, el dispositivo audiovisual debe funcionar de manera óptima en condiciones de espacio, luz y humedad que le da la ubicación y tamaño de la cabeza.
Si la cámara de Guama está en funcionamiento, qué es lo que ven y para qué? En Londres, las diez mil cámaras instaladas a lo largo y ancho de la ciudad sirven para, aparte de invadir la vida privada de las personas, sus hábitos, sus grupos de amistades, sus gustos y todo lo demás, para estrategias preventivas, de control y represión de hechos delictivos y de terrorismo. La capacidad de respuesta inmediata de la seguridad londinense es tal que hasta mataron por error a un brasileño al confundirlo con un terrorista que estaba en actitud sospechosa en una estación del underground. Y en Guama?. Yo, si fuese la jefa de seguridad controladora de los monitores, me sentiría feliz reduciendo mi trabajo a tomar nota y criticar la vestimenta, peinados, forma de caminar, carros, si se saben estacionar o no, normas de urbanidad y etiqueta en las mesas de la Negra y Enrique y cualquier otra cosa de la gente que me pareciese entretenida. De resto resultaría de lo más aburrido.
En todo caso, si alguien quien lea este blog (el menos visitado del mundo…) sabe qué carrizo hacen con las dichosas cámaras uneystas, por favor háganmelo saber, e invítenme a los lugares donde se ve y oye lo que la gente hace. Tal vez existan en algún lugar unas instalaciones con sopotocientas puertas al mejor estilo del super agente 86, tras las cuales estará algún personaje inimaginable, o tal vez, por qué no, sumamente imaginable.
A parte de aumentar las dosis de la terapia medicamentosa, mi psiquiatra me recomendó realizar cualquier tipo de actividad que resultase efectiva para disminuir mis niveles de ansiedad pero que al mismo tiempo tuviese que ver con el problema actual, de manera de tratar de buscar una solución psicoterapéutica light, utilizando un mecanismo de defensa maduro para mi angustiado yo . Como la idea del atraco es crudamente hiperreal para tomársela cool, seleccioné como opción la sublimación a través del arte (el de los otros) y decidí escoger una obra del séptimo arte y recurrir al Photoshop y a la edición de textos. Bajé de internet una foto del afiche publicitario y el guión de la película LA VIDA DE LOS OTROS (Das leven der anderen), de Florian Henckel von Donnersmarek. Con la foto me puse a tripear cambiando los rostros de los personajes por las facies de mis compañeros de trabajo, incluso he cambiado la escenografía por la de oficinas, aulas, patios, estacionamientos, casas y lugares propios de la UNEY. Con el guión, he gozado un mundo sustituyendo a los protagonistas (Gerd Weisler el capitán de la Stasi, el sapo; Urlich Tukur, el superintendente de la Stasi, jefe de Weisler, o sea, el sapo jefe; Sebastian Koch, el que piensa, el que crea, el que disiente, el que es vigilado; y Christa-Maria Sieland, la actriz, la amante de Koch, la que delata y se arrepiente, y cuyo complejo de culpa termina matándola). Con el vacilón he convertido una terrible, dolorosa, cruda, pero magistral obra, en un pasatiempo terapéutico que me hace reír tanto, que hasta me da broncoespasmo.
Mientras, cuando no estoy frente al monitor haciendo mi psicoterapia de risa, estoy en mi vida hiperreal, de lo más paranoide, y camino por ahí saludando firrr…, a cuanta cámara de vigilancia veo en la calle, en el banco y en mi trabajo. Offline, le cambio el título a la película y la llamo como la llamaron los cubanos cuando la pasaron en la isla de la felicidad, LA VIDA DE NOSOTROS, pero sin modificar para nada la esencia del argumento, el cual sabiamente termina con la transformación producida, para bien, de la vida del sapo, quien observó, vigiló y convivió tras la sombra la vida de los otros.
Instrucciones para los que gusten realizar el ejercicio(foto superior): Póngale la cara que ustedes quieran de nuestros compañeros de trabajo a los personajes de la foto y el lugar o ambiente de la universidad que usted considere pertinente según el o los personajes, y ubíquelo en el tiempo que usted desee.
Bono extra: las siguientes son imágenes de la cámara camuflada dentro de una escultura de la cabeza del poeta Daza. Como verán, es sospechosa la desproporción céfalo-pedestal. Casi que parece una antena. Por cierto, la expresión del poeta es de mucha seriedad. Si desea hablar mal, criticar o chismear acerca de cualquier poder constituido (internacional, nacional, estadal, municipal, citadino, pueblerino, universitario y otros), diríjase al final del estacionamiento soleado, lejos de esta cámara y de la antena del Uney’s Guama Cyber, e introdúzcase con su(s) interlocutor(es) dentro de LA CAMPANA DEL SILENCIO, la cual se la tendrá que pedir prestada al super agente 86. (Para mayor información e instrucciones de uso buscar en Google o Youtube por las palabras la campana del silencio, el super agente 86 o Agencia de Control) . Después no digan que no se los dije.
3 comentarios:
Hola juana Ines!Cómo estás???
Tu blog lo he leído... el por qué, simplemente me he levantado temprano y he recordado a mi Venezuela, y a mis amistades de la infancia: colegio Inmaculada(nosotras) y la Salle(yo); tú, el Dioscesano...
Esa terapia es magnífica!
El próximo año estaré a partir del 15 de enero en Venezuela, a ver si nos vemos. Si ves a Liria, mándale saludos, también la recuerdo mucho.
En la foto, con ese corte de pelo, te pareces mucho a tu mami...
Por cierto, has contado la verdad a cerca de tu edad, jajaja, sí 46, como yo.
Saludos desde África,
tu amiga Aída Rodríguez
Aída: mil besos. Díme en qué parte de Africa estás, yo estoy en Darfur. Mi dirección de habitación es calle 24 # 16-15, frente al edificio Nacional. Casco histórico.
Besos.
Juana Inés
Hola, Juana!
Qué haces por ahí????
Estoy en Tenerife, escríbeme a: aidanoanoa@hotmail.com.
Me encantaría que charlaramos por el msn.
Una peña de besos y abrazos
Aida
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